¿Qué es el Abono Orgánico?
El abono orgánico es un fertilizante que proviene de animales, humanos, restos vegetales de alimentos u otras fuentes orgánicas y naturales. Sus características principales son:
- Es un tipo de fertilizante que se produce a partir de plantas, animales u hongos.
- Es el material resultante de la descomposición natural de la materia orgánica por acción de los microorganismos presentes en el medio.
- Estos microorganismos digieren los materiales, transformándolos en elementos benéficos que aportan nutrientes al suelo y, por tanto, a las plantas que crecen en él.
¿Qué es el abono Bocashi?
Según diversas fuentes, el término bokashi o bocashi en japonés significa materia orgánica fermentada. Hoy en día, se utiliza para designar distintas formas de fermentación de la materia orgánica.
La palabra bocashi proviene del idioma japonés y, en el contexto de la elaboración de abonos orgánicos fermentados, se refiere al proceso de cocer al vapor los materiales del abono, aprovechando el calor generado por la fermentación aeróbica de los mismos.
Históricamente, también se conocía el uso de la levadura y la melaza combinadas con estiércol y otras materias orgánicas para la creación de enmiendas orgánicas o abonos fermentados.
Materiales para elaborar el abono orgánico Bocashi
La FAO indica que los principales aportes de los ingredientes utilizados para elaborar los abonos orgánicos fermentados tipo Bocashi son:
El Carbón Vegetal
Mejora las características físicas del suelo, como su estructura, lo que facilita una mejor distribución de las raíces, la aireación y la absorción de humedad y calor (energía). Su alto grado de porosidad beneficia la actividad macro y microbiológica de la tierra. Al mismo tiempo, funciona con un efecto de “esponja sólida”, que le permite retener, filtrar y liberar gradualmente nutrientes útiles a las plantas, disminuyendo la pérdida y el lavado de estos en la tierra. Finalmente, su descomposición total dará como producto final humus.
La Gallinaza o los Estiércoles
Es la principal fuente de nitrógeno en la elaboración de los abonos orgánicos fermentados. Su aporte básico consiste en mejorar las características vitales y la fertilidad de la tierra con nutrientes como fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, zinc, cobre y boro. Dependiendo de su origen, puede aportar inóculo microbiológico que mejora las condiciones biológicas, químicas y físicas del terreno.
La Melaza de Caña, Chancaca o Piloncillo
Es la principal fuente energética para la fermentación de los abonos orgánicos. Favorece la multiplicación de la actividad microbiológica; es rica en potasio, calcio, fósforo y magnesio, y contiene micronutrientes esenciales.
La Cascarilla de Arroz
Este ingrediente mejora la aireación, la absorción de humedad y el filtrado de nutrientes. Estimula el desarrollo uniforme del sistema radical de las plantas y su actividad simbiótica en la rizosfera. Es una fuente rica en silicio, lo que hace a los vegetales más resistentes a insectos y enfermedades. A largo plazo, también se convierte en una fuente de humus.
La Levadura
Constituye la principal fuente de inoculación microbiológica. Es el arranque o la semilla de la fermentación necesaria para transformar los materiales orgánicos.
La Tierra Común
Ocupa hasta una tercera parte del volumen total del abono. Su función es dar homogeneidad física al abono y distribuir la humedad. Aumenta el medio propicio para el desarrollo microbiológico y funciona como una esponja que retiene y libera nutrientes gradualmente según las necesidades de las plantas.
El Carbonato de Calcio o Cal Agrícola
Su función principal es regular la acidez (pH) que se presenta durante el proceso de fermentación. Propicia las condiciones ideales para el buen desarrollo de la reproducción microbiológica.
El Agua
Tiene la finalidad de homogeneizar la humedad de todos los ingredientes que componen el abono para asegurar una fermentación uniforme.
Zona de Preparación
La preparación de los abonos orgánicos fermentados debe realizarse en un local protegido del sol, el viento y la lluvia, ya que estos factores pueden interferir o paralizar el proceso de fermentación.
El piso preferiblemente debe estar cubierto con ladrillo o cemento; en su defecto, se puede usar un piso de tierra bien firme para evitar al máximo la acumulación de humedad excesiva en el lugar de fabricación.
