Cráneo y Patología Craneal
Las indicaciones para los procedimientos radiológicos del cráneo han disminuido notablemente debido a la creciente disponibilidad de la Tomografía Computarizada (TC) y la Resonancia Magnética (RM). Sin embargo, estos procedimientos aún se realizan en centros rurales, clínicas y hospitales más pequeños.
A. Fracturas del Cráneo
Las fracturas son alteraciones en la continuidad de los huesos del cráneo. Aunque las radiografías simples del cráneo tienen una excelente resolución espacial del hueso, la presencia o ausencia de una fractura no se correlaciona con la presencia o ausencia de una lesión cerebral subyacente. Deben realizarse otros procedimientos (es decir, TC o RM) para evaluar correctamente el tejido cerebral.
- Fracturas lineales: Son fracturas del cráneo que pueden aparecer como líneas radiotransparentes irregulares o recortadas, situadas en ángulo recto respecto al eje del hueso.
- Fracturas deprimidas: A veces denominadas fracturas en «pelota de ping-pong». Puede producirse una separación o depresión de un fragmento de hueso en la cavidad craneal. Puede utilizarse una proyección tangencial para determinar el grado de depresión si no se dispone de TC.
- Fracturas de la base del cráneo: Son fracturas a través de las estructuras densas internas del hueso temporal. Son muy difíciles de visualizar debido a la complejidad de la anatomía en esta área. Si se produce una hemorragia, las imágenes radiológicas simples pueden mostrar un nivel hidroaéreo en el seno esfenoidal, si se utiliza un rayo horizontal para la proyección lateral.
La TC es la modalidad de elección para diferenciar entre hemorragia epidural y subdural.
Heridas de Bala
Las heridas de bala pueden visualizarse en imágenes simples, que se realizan habitualmente para localizar las balas en una exploración ante mortem o post mortem. La bala se identifica con facilidad por su contenido de plomo.
B. Neoplasias y Lesiones Metastásicas
Los tumores malignos se conocen como cáncer (del latín cancer, cangrejo), debido a que se adhieren a cualquier parte donde crecen, de forma parecida al comportamiento de un cangrejo. Maligno, aplicado a una neoplasia, es una lesión que puede invadir y destruir estructuras adyacentes y extenderse a zonas alejadas (metastatizar) para causar la muerte.
La metástasis se da en neoplasias malignas y se disemina a distancia por la sangre y el sistema linfático. No todos los cánceres siguen una evolución tan mortífera. Algunos son menos agresivos y se tratan satisfactoriamente, pero el nombre maligno es una señal de alerta. El cráneo es un foco frecuente de lesiones metastásicas.
C. Concepto y Clasificación de Neoplasias
Neoplasia significa, literalmente, «crecimiento nuevo». Una neoplasia, según la definición de Willis, es «una masa anormal del tejido cuyo crecimiento es excesivo e incoordinado respecto al de los tejidos normales y continúa aun después de interrumpir el estímulo que indujo el cambio».
Se dice que las células neoplásicas se transforman porque siguen replicándose, aparentemente ajenas a las influencias reguladoras que controlan el crecimiento celular normal. Las neoplasias disfrutan de cierto grado de autonomía y un aumento más o menos constante del tamaño.
Tipos de Neoplasias
Normalmente, la división y el crecimiento de las células están controlados de una manera estricta. Las células que están dañadas o que ya no se necesitan mueren para dar paso a las células de reemplazo sanas. Cuando una célula pierde capacidad de diferenciación, gana capacidad de reproducción, es decir, tiene una capacidad mitótica elevada.
- Neoplasia maligna: Crecimiento infiltrado y rápido. Es más probable que produzca metástasis (por sangre, linfa e iatrogénesis). Presenta células anaplásicas (falta de capacidad de diferenciación) y células pleomórficas.
- Neoplasia benigna: Crecimiento superficial y lento. Presenta células con una gran capacidad de diferenciación y con un núcleo y citoplasma desiguales. Suelen encapsularse para pasar a formar parte del organismo. Se considera que sus características microscópicas y macroscópicas son relativamente inocentes, se mantendrá localizada, no puede diseminarse a otros lugares y puede extirparse con cirugía local; el paciente generalmente sobrevive. Sin embargo, a veces puede no estar «localizada» y puede causar una enfermedad grave.
D. Aspectos Radiológicos de las Lesiones Óseas
Las lesiones óseas pueden clasificarse según su apariencia radiológica:
- Osteolíticas: Son lesiones destructivas con bordes irregulares. Las zonas se verán radiotransparentes.
- Osteoblásticas: Lesiones óseas proliferativas, de densidad aumentada. Crecimiento anárquico e irregular, describiendo un contorno geográfico. Las zonas se verán radiodensas.
- Osteolítica y osteoblástica combinadas: Presentan un aspecto óseo «apolillado», por la mezcla de lesiones blásticas y destructivas. Las zonas se ven con un aspecto algodonado.
E. Otras Patologías Craneales
- Mieloma Múltiple: Consiste en una neoplasia primaria que se origina en la médula ósea. El cráneo es el lugar afectado con mayor frecuencia.
- Adenoma Hipofisario: Son tumores de la hipófisis; se estudian principalmente por TC o RM. Las radiografías simples pueden mostrar una hipertrofia de la silla turca y una erosión de la lámina cuadrilátera del esfenoides, con frecuencia como un hallazgo casual.
- Enfermedad de Paget (Osteítis Deformante): Es una enfermedad de origen desconocido que empieza como una fase de destrucción ósea seguida de reparación ósea. Afecta a numerosos huesos, incluido el cráneo. Radiológicamente, las áreas radiotransparentes muestran la fase destructiva, y un aspecto «algodonoso» con áreas irregulares de aumento de la densidad (esclerosis), muestra la fase de reparación.
Patología del Hueso Temporal
Las indicaciones más habituales de los procedimientos radiológicos del hueso temporal son las siguientes:
A. Mastoiditis
La mastoiditis aguda es una infección bacteriana de la apófisis mastoides que puede destruir su parte interna. Las celdillas mastoideas neumatizadas son sustituidas por un absceso líquido que puede producir una pérdida progresiva de la audición.
B. Neoplasias del Hueso Temporal
- Neurinoma del Estatoacústico: Este tumor benigno de la vaina del VIII par craneal se origina en el conducto auditivo interno (CAI). El paciente presenta pérdida auditiva, vértigo y pérdida del equilibrio. Se diagnostica habitualmente por TC o RM, pero puede visualizarse en radiografías simples en casos avanzados con expansión y asimetría del CAI afectado.
- Colesteatoma: Este tumor o masa quística benigna, más frecuente en el oído medio o en la región mastoidea secundaria a un traumatismo en esta región, destruye el hueso y puede producir complicaciones graves, como una hipoacusia (pérdida de audición).
- Pólipo: Este crecimiento se origina en la mucosa y se proyecta hacia la cavidad (seno), y puede producir una sinusitis crónica.
C. Otosclerosis
Esta enfermedad hereditaria, que comporta una formación excesiva del hueso esponjoso del oído medio e interno, es la causa más frecuente de sordera en adultos por lesión timpánica. Los síntomas aparecen al final de la adolescencia o al inicio de la vida adulta. Se detecta mejor en la TC.
Indicaciones Patológicas: Huesos Faciales y Senos Paranasales
Además de los procedimientos de TC y RM, aún se siguen efectuando exploraciones radiológicas convencionales de los huesos faciales y de los senos paranasales en algunos hospitales y clínicas. En relación con los senos paranasales, se efectúan para mostrar patologías como el engrosamiento de la mucosa, los niveles hidroaéreos o la erosión de los bordes óseos de los senos.
A. Fracturas Faciales
Una fractura es una rotura en las estructuras de un hueso causada por una fuerza directa o indirecta. Entre los ejemplos de fracturas específicas que afectan a los huesos faciales figuran las siguientes:
- Fractura por estallido (Blow-out): Es una fractura del suelo de la órbita causada por un objeto que golpea directamente en los ojos. La fuerza es transmitida por los tejidos del ojo, hundiendo el fino suelo hacia el interior del seno maxilar. Cuando se rompe el suelo de la órbita, el músculo recto inferior se hernia, a través de la fractura, al interior del seno maxilar, causando una compresión y diplopía (percepción de dos imágenes).
- Fractura en trípode: Es una fractura causada por un golpe en la mejilla, que da lugar a una fractura malar en tres sitios: la apófisis orbitaria, la apófisis maxilar y el arco cigomático. El resultado es un malar que «flota libremente», o una fractura en trípode. La fractura invariablemente se extiende a través del suelo orbitario. Los pacientes pueden sufrir dolor espontáneo a la palpación, diplopía binocular y trismo.
- Fracturas de Le Fort: Describe varias fracturas horizontales bilaterales de los maxilares, que dan lugar a un fragmento desprendido inestable.
- Fractura por contragolpe: Es una lesión/fractura en un lado de una estructura, causada por un impacto en el lado opuesto.
B. Otras Patologías de Huesos Faciales
- Neoplasia: Un crecimiento nuevo o anormal que puede producirse en las estructuras esqueléticas de la cara.
- Osteomielitis Secundaria: Es una afección del tejido óseo, secundaria, por ejemplo, a una sinusitis; puede provocar la erosión de los bordes óseos del seno.
- Síndrome ATM (Articulación Temporomandibular): Es un término empleado para describir un conjunto de síntomas que pueden incluir dolor y chasquido, que indica disfunción de la ATM. La afección puede estar causada por maloclusión, estrés, espasmo muscular o inflamación.
C. Osteomielitis
Inflamación o hinchazón localizada de tejido óseo que suele producirse como resultado de una infección. Esta infección puede estar causada por bacterias, por un traumatismo penetrante o postoperatorio, o complicaciones de fracturas. También puede diseminarse por la sangre a partir de una localización distante.
D. Tejido Exudado y Trasudado
Diferencias en la composición de fluidos:
- Tejido exudado: Más contenido proteico y celular. Mayor cantidad de agua. Mayor contraste.
- Tejido trasudado: Menor contenido proteico y celular. Menor cantidad de agua. Menor contraste.
E. Cuerpo Extraño en el Ojo (Orbitario)
Consiste en la retención de un cuerpo extraño orbitario con o sin afectación asociada del globo ocular y el nervio óptico. Los cuerpos extraños inertes (ej.: cristal, plomo, balines, plásticos) pueden ser bien tolerados y deben ser evaluados y eliminados. Los cuerpos extraños (CE) de materia orgánica conllevan asociado un riesgo importante de infección y deben ser eliminados quirúrgicamente.
Es habitual que se den en los accidentes industriales. Son útiles las imágenes simples para detectar la presencia de un objeto extraño metálico, pero tienen una capacidad limitada para mostrar la lesión provocada en los tejidos por estos objetos.
Precaución con la Resonancia Magnética (RM)
Antes de una RM deben constar preguntas en relación con la posible historia de un cuerpo extraño en el ojo. Dado que el campo magnético provoca que se mueva el fragmento metálico, podría causar una lesión en las partes blandas (pudiendo producirse ceguera si se secciona el nervio óptico). Pueden obtenerse imágenes radiológicas con anterioridad a la RM para descartar o confirmar su presencia.
F. Sinusitis
Es una inflamación de la mucosa sinusal (de los senos paranasales), principalmente causada por una infección. Puede ser aguda o crónica. El paciente manifiesta cefalea, dolor, tumefacción en el seno o senos afectados y, posiblemente, febrícula.
Procesos Crónicos
Sintomatología estable pero con una mayor duración.
