Higiene bucal: cepillo interdental, raspador lingual, irrigador y productos para controlar la placa

Higiene bucal: herramientas y productos clave

Cepillo interdental, raspador lingual e irrigador dental

Cepillo interdental: Tiene un cabezal pequeño, cilíndrico o cónico, con filamentos alrededor de un alambre recubierto. Existe en diferentes tamaños según el espacio interdental y es muy útil en pacientes con ortodoncia, implantes, prótesis o enfermedad periodontal, ya que elimina la placa interproximal en espacios amplios donde el hilo dental no resulta eficaz.

Raspador lingual: Está diseñado para limpiar el dorso de la lengua. Puede ser de plástico o metal y se recomienda usarlo una vez al día, preferentemente por la mañana. Es fácil y seguro de usar y elimina la placa bacteriana lingual, principal responsable de la halitosis (mal aliento).

Irrigador dental: Es un dispositivo eléctrico que lanza agua a presión regulable. Es fácil de usar y resulta ideal para personas con ortodoncia, implantes, encías sensibles o enfermedad periodontal, ya que elimina restos alimenticios y placa bacteriana blanda en espacios interproximales y en el surco gingival. No sustituye al cepillo ni al hilo dental, sino que los complementa.

Métodos químicos y técnicas de cepillado

Métodos químicos: Pueden tener acción bactericida (eliminan microorganismos que forman la placa bacteriana) o acción bacteriostática (evitan su crecimiento y reproducción).

Técnica de Bass

Desarrollada por Charles C. Bass. Consiste en colocar las cerdas del cepillo a 45° respecto al eje del diente, introduciéndolas en el surco gingival y realizando pequeños movimientos vibratorios en grupos de 2 a 3 dientes. En las caras linguales o palatinas se usa el cepillo paralelo al eje del diente; en las caras oclusales, movimientos horizontales. Es una técnica recomendada para la mayoría de los pacientes, con o sin enfermedad periodontal.

Técnica de Stillman

También coloca las cerdas a 45° respecto al eje del diente, pero apoyadas sobre el diente y la encía. Se realizan movimientos vibratorios con ligera presión, con el objetivo principal de masajear y estimular la encía. En caras linguales o palatinas se utiliza el cepillo paralelo al eje dental; en caras oclusales, movimientos horizontales. Está indicada especialmente en pacientes con recesión gingival y requiere un mayor tiempo de cepillado.

Dentífricos según A.T.

Clasificación y principios activos más representativos:

  1. Anticaries: Fluoruro de sodio, monofluorofosfato de sodio. Refuerzan el esmalte dental y previenen la aparición de caries.
  2. Para dientes sensibles: Nitrato de potasio, cloruro de estroncio. Reducen la sensibilidad dental bloqueando los túbulos dentinarios.
  3. Antiplaca y antigingivitis: Clorhexidina, triclosán, hexetidina. Controlan la formación de placa bacteriana y reducen la inflamación gingival.
  4. Blanqueadores: Peróxido de hidrógeno, bicarbonato de sodio. Eliminan manchas extrínsecas y mejoran el color de los dientes.
  5. Para halitosis: Cloruro de cetilpiridinio, aceites esenciales. Neutralizan los compuestos responsables del mal aliento.

Colutorios según A.T.

Tipos y principios activos más usados:

  1. Anticaries: Fluoruro de sodio, fluoruro de estaño. Refuerzan el esmalte dental y previenen la formación de caries.
  2. Antiplaca y antigingivitis: Clorhexidina, triclosán, aceites esenciales. Controlan el biofilm bacteriano y reducen la inflamación de las encías. Los colutorios con clorhexidina son muy efectivos, pero su uso prolongado puede causar tinciones dentales y alteración del gusto.
  3. Halitosis: Cloruro de cetilpiridinio, aceites esenciales. Neutralizan los compuestos volátiles responsables del mal aliento.
  4. Dientes sensibles: Nitrato de potasio, fluoruro de sodio. Reducen la sensibilidad aliviando las molestias al contacto con estímulos térmicos o táctiles.
  5. Blanqueadores: Peróxidos, bicarbonato de sodio. Ayudan a eliminar manchas extrínsecas y mejoran el color dental.

Criterios para evaluar métodos químicos

  1. Especificidad: La sustancia química debe actuar de manera específica sobre las bacterias que forman la placa bacteriana.
    • Importancia: Elimina o inhibe el crecimiento de las bacterias implicadas en la formación de biofilm y en la aparición de enfermedades bucales.
  2. Eficacia: Capacidad del producto para ser efectivo en concentraciones adecuadas, inhibiendo el crecimiento bacteriano.
    • Importancia: Una concentración insuficiente podría no ser efectiva y una concentración excesiva puede provocar efectos adversos. Ejemplos: clorhexidina o fluoruro.
  3. Seguridad: Deben ser seguros tanto para su uso local como para evitar efectos adversos si se ingieren accidentalmente.
    • Requisitos: Ausencia de toxicidad, mínima irritación en encías y mucosas, compatibilidad con otros tratamientos bucales.
    • Importancia: Garantiza que el método químico pueda utilizarse regularmente sin riesgos para la salud.
  4. Estabilidad: Capacidad del producto para mantenerse activo y eficaz durante un periodo en condiciones normales de almacenamiento.
    • Requisitos: Almacenaje a temperatura ambiente sin pérdida de eficacia o cambios en la composición química.
    • Importancia: Proporciona conveniencia al usuario y evita la necesidad de condiciones de almacenamiento específicas.
  5. Sustantividad: Capacidad de la sustancia para adherirse a las superficies orales y liberar sus componentes activos de forma lenta y sostenida.
    • Importancia: Prolonga la acción del producto, reduciendo la necesidad de aplicaciones frecuentes y mejorando la eficacia en la prevención de la formación de nueva placa bacteriana. Ejemplo: la clorhexidina tiene alta sustantividad.

Tinción de placa con eritrosina (Plac-Control)

Procedimiento para identificar la placa con comprimidos o con solución líquida:

1. Comprimidos

  1. Cepillar los dientes como de costumbre.
  2. Masticar un comprimido hasta disolverlo.
  3. Hacer circular la saliva por los dientes durante 1 minuto.
  4. Enjuagar la boca con agua 3–4 veces.
  5. Observar las áreas teñidas de rojo que indican la presencia de placa.

2. Solución líquida

  1. Cepillar los dientes como de costumbre.
  2. Depositar 2–3 gotas en la lengua.
  3. Hacer circular la saliva por los dientes durante 1 minuto.
  4. Enjuagar con agua 3–4 veces.
  5. Identificar la placa teñida de rojo.

Índice de O’Leary

Utilizado para evaluar la cantidad de placa bacteriana presente en las superficies dentales de un paciente. Es rápido y práctico para monitorizar la efectividad de la higiene bucal a lo largo del tiempo.

Superficies evaluadas: vestibular, lingual-palatina, mesial y distal.

Interpretación: Un índice igual o inferior al 10% indica una higiene bucal eficiente. Resultados superiores sugieren la necesidad de mejorar la técnica de cepillado y el control de la placa.

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