Inhibición enzimática
El inhibidor no competitivo: puede combinarse tanto con la enzima libre como con el complejo enzima‑sustrato, sin afectar al sitio activo de la enzima.
Inhibidor acompetitivo
El inhibidor acompetitivo: reacciona con la enzima en un punto distinto al centro activo, pero sólo en el caso de que ésta esté unida al sustrato formando el complejo ES; de esta forma impide que la enzima desarrolle su actividad catalítica.
Oxidación de ácidos grasos
Un ácido graso es una biomolécula de naturaleza lipídica formada por una larga cadena hidrocarbonada lineal, de diferente longitud o número de átomos de carbono, en cuyo extremo hay un grupo carboxilo (son ácidos orgánicos de cadena larga). Cada átomo de carbono se une al siguiente y al precedente por medio de un enlace covalente sencillo o doble. Al átomo de su extremo le quedan libres tres enlaces que son ocupados por átomos de hidrógeno (H3C-).
Destinos fisiológicos de los ácidos grasos
Los ácidos grasos tienen cuatro destinos fisiológicos:
- Forman parte de la estructura de los fosfolípidos y glucolípidos, componentes importantes de las membranas biológicas.
- Muchas proteínas son modificadas por la unión covalente de ácidos grasos, para ser dirigidas hacia posiciones de membrana.
- Son moléculas que pueden ser oxidadas para obtener energía. Son almacenadas en forma de triacilglicéridos (grasas neutras, triacilgliceroles): ésteres de ácidos grasos con glicerol. Los ácidos grasos son movilizados desde los triacilglicéridos y oxidados para cubrir las necesidades de la célula o del organismo.
- Los derivados de ácidos grasos actúan como hormonas y mensajeros intracelulares.
Ácidos grasos comunes
Mirístico, palmítico, esteárico, palmitoleico, oleico, linoleico, linolénico.
Desde el punto de vista alimentario, los lípidos más importantes son los triacilglicéridos y el colesterol. Los primeros son hidrolizados a glicerol, monoacilglicéridos y ácidos grasos libres, antes de ser absorbidos. El colesterol se absorbe como tal; si está combinado con ácidos grasos.
Los ácidos grasos libres y los monoglicéridos son absorbidos por los enterocitos de la pared intestinal. En general, los ácidos grasos con longitudes de cadena inferiores a 14 átomos de carbono entran directamente en el sistema de la vena porta y son transportados hacia el hígado.
Los ácidos grasos con 14 o más átomos de carbono se vuelven a esterificar dentro del enterocito y entran en circulación a través de la ruta linfática en forma de quilomicrones.
Sin embargo, la ruta de la vena porta también ha sido descrita como una ruta de absorción de los ácidos grasos de cadena larga (McDonald et al., 1980). Las vitaminas liposolubles (vitaminas A, D, E y K) y el colesterol son liberados directamente en el hígado como una parte de los restos de los quilomicrones.
La lipasa del tejido adiposo es activada en presencia de las hormonas adrenalina, noradrenalina, glucagón y la hormona adrenocorticotrópica (ACTH), que se unen a receptores específicos de la membrana plasmática (receptores 7TM), que a su vez activan a la adenilato ciclasa. El aumento en los niveles de AMP cíclico a su vez activa a la proteína quinasa A, que a su vez activa a las lipasas por fosforilación.
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Insulina, por otro lado, inhibe el proceso de lipólisis.
Destino del glicerol
Glicerol, que es captado por el hígado, es fosforilado y oxidado a dihidroxiacetona fosfato e isomerizado a gliceraldehído 3-fosfato, intermediario tanto de las vías glucolítica como gluconeogénica. Glicerol y este tipo de intermediarios son fácilmente interconvertibles en el hígado dependiendo de las necesidades del organismo.
Proceso de degradación (β-oxidación)
El proceso de degradación convierte una molécula alifática de cadena larga, como es un ácido graso, en un conjunto de unidades de acetilo activadas (moléculas de acetil-CoA) que pueden ser procesadas en el ciclo de Krebs.
Se parte de una molécula de ácido graso activada: se oxida, se hidrata, se oxida y se escinde, obteniéndose acetil-CoA y un ácido graso activado de nuevo pero con dos carbonos menos.
Activación y transporte a la mitocondria
Los ácidos grasos son activados en el citosol mediante su conversión a tioésteres de coenzima A, catalizada por la acil‑CoA sintetasa, en una reacción que consume ATP. Este enzima se encuentra en la membrana externa mitocondrial.
Esta activación tiene lugar en dos etapas:
- El ácido graso reacciona con ATP para formar un aciladenilato, anhídrido mixto donde el grupo carboxilo del ácido graso está enlazado al grupo fosforilo del AMP, y pirofosfato. Esta molécula permanece fuertemente unida a la enzima.
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