Biología de la Reproducción Humana: Ciclos, Fecundación y Salud Sexual

Caracteres secundarios

Hombres

  • Ensanchamiento de hombros y espalda.
  • Desarrollo muscular.
  • Cambio de la voz y, en algunos casos, se vuelve notoria la nuez de Adán.
  • Aparición de vello en pubis y axilas.
  • Crecimiento del vello en el pecho y la barba.
  • Aparición de las primeras eyaculaciones nocturnas involuntarias.
  • Maduración de los genitales internos y externos.

Ambos

  • Aparición del acné.
  • Aumento de la transpiración.
  • Aparición de vello en pubis y axilas.
  • Maduración de los genitales internos y externos.

Mujeres

  • Desarrollo de los senos.
  • Aumento del tejido adiposo en cadera, muslos y abdomen.
  • Ensanchamiento de las caderas.
  • Aumento del flujo vaginal.
  • Aparición de la primera menstruación.

Partes del sistema reproductor femenino

  • Los ovarios: Son dos órganos de unos 3 cm de longitud y forma de almendra situados en la cavidad abdominal. Fabrican los óvulos y también estrógenos y progesterona, hormonas que regulan el desarrollo de los caracteres sexuales femeninos y preparan el organismo para un posible embarazo.
  • La vulva: Es el conjunto de los genitales externos femeninos. Los más externos son los labios mayores, y los más internos, los labios menores. Situado en el ángulo anterior se encuentra un órgano eréctil, el clítoris. Entre los labios menores se localizan el orificio de la uretra y, por debajo de este, el orificio de la vagina.
  • Las vías genitales: Son conductos y cavidades que reciben los espermatozoides y albergan al embrión. Incluyen:
  • Las trompas de Falopio: Son dos conductos con forma de embudo; su parte estrecha desemboca en el útero. Su función es recoger al óvulo desprendido por el ovario y transportarlo hasta el útero.
  • El útero o matriz: Es un órgano hueco con forma de pera. La cavidad uterina se une a la vagina por un estrecho conducto denominado cuello del útero. La función del útero es albergar y nutrir al embrión.

Los óvulos

Son células inmóviles de gran tamaño. Su núcleo contiene la información hereditaria materna. En el citoplasma hay una sustancia de reserva, el vitelo, que nutre al embrión en las primeras fases. Está rodeado por una corona de células protectoras. Los óvulos se forman antes del nacimiento. Al nacer, cada ovario contiene una reserva de óvulos inmaduros en unas cavidades, llamadas folículos. Los folículos no sufren cambios hasta que llega la pubertad. A partir de ella comienza su maduración y tienen lugar las primeras ovulaciones. Una mujer ovula unas 400 veces, hasta que, hacia los 50 años, llega la menopausia y cesan las ovulaciones.

El ciclo ovárico y el ciclo menstrual

Desde la pubertad hasta la menopausia, la ovulación y las menstruaciones se producen regularmente. Ambos son ciclos con una duración de más o menos veintiocho días y se ponen de manifiesto por la aparición del sangrado vaginal que constituye la menstruación. El ciclo ovárico y el ciclo menstrual son procesos cíclicos que tienen lugar en el ovario y en la mucosa del útero o endometrio.

Ciclo ovárico

  • Fase folicular: Esta fase comienza el primer día del ciclo (primer día de la menstruación) y se caracteriza por el rápido crecimiento y la maduración de un folículo.
  • Ovulación: Se abre el folículo y se expulsa el óvulo a la cavidad abdominal. Es recogido por la trompa e introducido en su interior. El proceso dura unos minutos.
  • Fase de cuerpo amarillo: El resto del folículo se transforma en una estructura residual, el cuerpo amarillo o cuerpo lúteo, que va degenerando hasta desaparecer.

Ciclo menstrual

  • En el útero, al inicio del ciclo, el endometrio degenera y se desprende. La rotura de los capilares sanguíneos provoca la menstruación o regla, que dura de 3 a 6 días.
  • La mucosa del útero o endometrio se hace progresivamente más gruesa y crea una red de capilares sanguíneos; así, el útero se prepara para albergar al óvulo por si este fuera fecundado.
  • Si no hay fecundación, esta mucosa degenera y se destruye para regenerarse en el siguiente ciclo. Una nueva menstruación se inicia unos 14 días después de la ovulación.

Partes del aparato reproductor masculino

  • Los testículos: Son dos órganos situados en una bolsa de piel llamada escroto. Fabrican los espermatozoides y la hormona testosterona.
  • El pene: Es un órgano copulador eréctil que permite depositar los espermatozoides en el interior de las vías genitales femeninas, la vagina, durante el coito. Tiene forma cilíndrica, con un ensanchamiento en su extremo, el glande, recubierto por un repliegue de la piel, el prepucio.
  • Las vías genitales: Son conductos que permiten la salida de los espermatozoides:
  • El epidídimo: Donde se almacenan y maduran los espermatozoides.
  • Los canales deferentes o espermiductos: Son finos tubos que conducen los espermatozoides desde el epidídimo hasta la uretra.
  • La uretra: Es el conducto de evacuación de la vejiga, donde también desembocan los canales deferentes.
  • Las glándulas anejas: Son las vesículas seminales y la próstata. Producen el líquido seminal, que es vertido a los canales deferentes y que nutre y activa a los espermatozoides. Esta secreción, junto con los espermatozoides, constituye el semen o esperma. Durante la eyaculación, el 10 % expulsado constituye los espermatozoides.

Los espermatozoides

Son células de tamaño diminuto, muy especializadas. La porción delantera, denominada cabeza, contiene el núcleo con el material hereditario paterno. Poseen un largo filamento, llamado flagelo, mediante el cual se desplazan.

La formación de los espermatozoides

Los espermatozoides se forman en el interior de los testículos, en unos finísimos tubitos denominados tubos seminíferos. Cada testículo alberga una gran cantidad de tubos seminíferos amontonados en su interior, que desenrollados alcanzarían una longitud cercana a un kilómetro. En sus paredes se localizan las células madre de los espermatozoides, las cuales se multiplican continuamente desde la pubertad y durante toda la vida. Pueden llegar a producir cerca de mil espermatozoides por segundo. La formación de un espermatozoide dura de 64 a 72 días y ocurre mediante la espermatogénesis.

La espermatogénesis

Las células madre situadas en la periferia del tubo se multiplican activamente. Algunas de estas células maduran y van sufriendo transformaciones conforme emigran hacia el centro del tubo. Los espermatozoides ya formados son liberados en la cavidad del tubo y se almacenan en el epidídimo.

El semen

Los espermatozoides son células muy pequeñas que necesitan un medio acuoso para sobrevivir. Las vesículas seminales y la próstata segregan sustancias que forman el líquido seminal, en el que nadan los espermatozoides, y que les suministra nutrientes, principalmente glúcidos y protección. El semen sale al exterior en la eyaculación y permite el movimiento de los espermatozoides por la vagina hacia las trompas de Falopio.

La erección

Es el endurecimiento del pene y se produce porque los cuerpos cavernosos, dos columnas de tejido que atraviesan el pene, se llenan de sangre y funcionan como un sistema para mantener la erección. Durante la erección se puede dar el coito, que finaliza con la eyaculación o expulsión del semen.

La fecundación

Es el proceso de fusión de un espermatozoide y un óvulo para formar una célula diploide conocida como cigoto. Este proceso tiene lugar en las trompas de Falopio y puede producirse entre 36 y 48 horas después de la relación sexual. Un único espermatozoide de los que logran atravesar la corona de células que protege al óvulo perfora su membrana y se fusiona con el núcleo. Para que se produzca la fecundación, un espermatozoide y un óvulo tienen que coincidir, reconocerse como células pertenecientes a la misma especie y unirse. Esa unión desencadena el desarrollo de un nuevo ser que tendrá características de sus dos progenitores. El proceso de fecundación se lleva a cabo en cuatro etapas que concluyen con la formación del cigoto o huevo.

Las etapas de la fecundación

  1. El espermatozoide atraviesa la corona radiada y perfora la zona pelúcida. De este modo, entra en contacto con la membrana plasmática del óvulo.
  2. Las membranas de ambos gametos se fusionan. La cabeza del espermatozoide, con el núcleo y el centriolo, penetra en el óvulo.
  3. El óvulo se activa y segrega en el interior el contenido enzimático de los granos corticales: se forma así la membrana de fecundación que evita la fecundación por otros espermatozoides.
  4. Dentro del óvulo, el núcleo espermático y el núcleo del óvulo se fusionan y forman el núcleo 2n del cigoto.

La anidación

Una vez en el útero, el embrión penetra en el endometrio, donde finalmente se implanta, emitiendo unas ramificaciones muy finas que unen su envoltura con el útero. Este proceso se denomina anidación y puede producirse hasta el día 14 después de la fecundación. Es un proceso muy importante, ya que establece un vínculo físico entre la madre y el embrión, gracias al cual el segundo recibe hormonas que desencadenan la organogénesis completa. A partir de la anidación, desaparece la menstruación y la producción de óvulos, con lo que se imposibilita una nueva fecundación hasta después del nacimiento del bebé.

Fecundación y anidación

  • 1. Desplazamiento de los gametos hacia las trompas de Falopio.
  • 2. Fecundación: Puede producirse hasta 24 horas después de la relación sexual.
  • 3. Primera división: Se produce entre el primero y el segundo día después de la fecundación.
  • 4. Llegada del embrión al útero pasada la primera semana.
  • 5. Anidación: Se extiende hasta 14 días tras la ovulación.

El desarrollo de la placenta

Durante los primeros días del crecimiento, el embrión se nutre de las reservas que contenía el óvulo. Sin embargo, estas reservas se agotan pronto, por lo que, en el útero, las ramificaciones creadas durante la anidación se van desarrollando hasta formar un órgano nuevo para alimentar al embrión: la placenta. A través de la placenta, el embrión toma el oxígeno y las sustancias nutritivas de la sangre materna, y expulsa el dióxido de carbono y las sustancias de desecho. La placenta permanece unida al embrión mediante una estructura similar a una cuerda denominada cordón umbilical, que contiene los vasos sanguíneos encargados de transportar sustancias. Simultáneamente a la formación de la placenta, se genera la bolsa amniótica, una fina membrana en cuyo interior está el líquido amniótico, que rodea y protege al embrión.

La gestación o embarazo

Es el crecimiento y desarrollo del feto en el interior del útero materno. En el ser humano dura unas 40 semanas contadas desde el primer día de la última menstruación, o 38 semanas contadas desde la fecundación.

Control médico de la gestación

La gestación debe ser controlada para asegurar que se está desarrollando sin problemas. Para ello, el médico realiza un seguimiento a través de mediciones del peso y valoraciones del estado de salud de la madre, análisis de sangre y orina, etc. También se suelen realizar ecografías que permiten ver la posición, el grado de crecimiento y la frecuencia cardiaca o el sexo del feto. Las ecografías son imágenes obtenidas del interior del cuerpo mediante ultrasonidos. En embarazos de alto riesgo se puede practicar una prueba llamada amniocentesis. En este proceso se extrae una pequeña muestra del líquido amniótico que rodea al embrión, para analizarlo y poder descartar o prever la posible existencia de alteraciones genéticas o cromosómicas.

Etapas de la gestación

  • Primer trimestre:
    • Mes 1: Comienzan a formarse el corazón y el sistema nervioso.
    • Mes 2: Comienza a formarse el cerebro. A partir de este momento se llama feto.
    • Mes 3: Realiza movimientos. Los órganos están formados, pero no desarrollados por completo.
  • Segundo trimestre:
    • Mes 4: El sistema circulatorio está completo y el esqueleto se organiza. Aparecen los reflejos de tragar y absorber.
    • Mes 5: Termina la maduración del sistema nervioso y la madre percibe los movimientos del feto.
    • Mes 6: Los bronquios y los pulmones casi han madurado. Aparecen el pelo y la gesticulación facial.
  • Tercer trimestre:
    • Mes 7: El feto se prepara para el nacimiento. Posee los órganos necesarios para vivir fuera del útero, pero le falta crecer y desarrollarse.
    • Mes 8: El feto está cubierto por una capa de grasa llamada vérnix caseosa, la piel se engrosa y es de color rosado. Los sentidos se afinan.
    • Mes 9: El feto gana peso, sus pulmones han madurado, está listo y en posición para nacer.

El parto

Tras nueve meses de embarazo, la gestación ha finalizado. Entonces, el feto coloca su cabeza hacia el cuello del útero; el parto es inminente. La duración del parto es muy variable y en él pueden distinguirse tres fases.

Fases del parto

  1. Fase de dilatación: Es la fase de mayor duración. Comienza con contracciones espontáneas de la capa muscular del útero. Estas contracciones empujan al feto hacia la salida del útero, lo que provoca el ensanchamiento o dilatación del cuello uterino. En ocasiones, se produce la rotura del amnios y con ello la expulsión del líquido amniótico que rodea al feto: es la rotura de aguas.
  2. Fase de expulsión: Dura unos treinta minutos. Las contracciones, cada vez más largas e intensas, van impulsando al feto hacia el exterior. La madre puede ayudarlo a salir “empujando”, es decir, contrayendo voluntariamente los músculos del abdomen. Una vez expulsado, el personal sanitario liga y corta el cordón umbilical que unía el feto a la placenta. El primer llanto del bebé activa su aparato respiratorio.
  3. Fase de alumbramiento: Unos 15 minutos después de la fase de expulsión se reanudan las contracciones uterinas que habían cesado con el nacimiento del bebé. Estas contracciones hacen que la placenta se despegue de la mucosa uterina produciéndose su expulsión. La rotura de los vasos sanguíneos ocasiona una hemorragia que cesa cuando se produce el retraimiento del útero.

La cesárea

En ocasiones, el parto vaginal resulta complicado por diferentes motivos, por lo que el feto se extrae mediante una intervención quirúrgica denominada cesárea. La cesárea se lleva a cabo por medio de una incisión a través del abdomen y de la pared uterina. La decisión de practicar una cesárea está basada en criterios médicos y normalmente se toma cuando el parto vaginal puede suponer un riesgo para la madre o para el bebé.

Reproducción asistida

En ciertos casos, en los que los procesos naturales de fecundación no pueden darse o se dan con dificultad, se utilizan técnicas de reproducción asistida. La reproducción asistida consiste en la manipulación de los óvulos y los espermatozoides con el objetivo de conseguir un embarazo. Existen fundamentalmente dos técnicas de reproducción asistida: la inseminación artificial y la fecundación in vitro transferida de embriones (FIVTE).

Técnicas de reproducción asistida

  • Inseminación artificial: Consiste en introducir artificialmente el semen, previamente obtenido de un hombre, en el interior de las vías genitales femeninas. Se aplica en casos que no suponen la incapacidad de la mujer para la fecundación o la gestación.
  • Fecundación in vitro y transferencia de embriones (FIVTE): Se lleva a cabo mediante la fecundación de óvulos con espermatozoides en el laboratorio. Se emplea en casos de esterilidad provocada, por ejemplo, por la obstrucción de las vías genitales femeninas.

Fases de la técnica FIVTE

  1. Los óvulos se extraen del ovario mediante punción y aspirado.
  2. Los óvulos son fecundados en el laboratorio por los espermatozoides obtenidos del hombre donante, en un recipiente de vidrio.
  3. Se eligen los óvulos fecundados más viables y se realiza la transferencia de los embriones al útero de la madre.

Repercusiones éticas y sociales

Estas técnicas, particularmente la fecundación in vitro, plantean problemas éticos y sociales, ya que precisan de la manipulación de embriones humanos, que merecen el máximo respeto. Algunos de los dilemas éticos son:

  • Selección de los óvulos fecundados: Las técnicas FIVTE llevan implícita la selección para aumentar la probabilidad de éxito. Sin embargo, la ley solo autoriza la elección del género en el caso de enfermedades ligadas al sexo.
  • Destino de los embriones sobrantes: El debate ético gira alrededor del posible destino que se dé a estos embriones: ¿implantarlos todos?, ¿donarlos a la investigación científica?, ¿darlos en adopción?, ¿conservarlos permanentemente?, etc. La legislación de la mayoría de los países regula estrictamente la aplicación de las técnicas de reproducción asistida para proteger al embrión, y para garantizar que el objetivo de su aplicación sea la procreación, y no la investigación u otros fines.

El sexo y la sexualidad

En términos estrictamente biológicos, el sexo es el procedimiento mediante el cual los humanos, al igual que otros seres vivos, nos reproducimos. La sexualidad es la capacidad que poseen los seres humanos para expresar sentimientos y emociones. En la sexualidad se unen el sexo y la afectividad; por eso nos brinda la oportunidad de comunicarnos e intercambiar ternura y afecto. Las relaciones sexuales deben basarse en el respeto y la libre aceptación.

La respuesta sexual humana

Por respuesta sexual se entiende la forma de reaccionar que tiene cada persona ante los estímulos sexuales. En esta se pueden reconocer varias etapas:

  • En una primera fase, algunos estímulos sensoriales (el aspecto, la voz, el aroma) y psicológicos (las actitudes) generan una atracción mutua entre dos personas.
  • En la segunda fase, la excitación, el cerebro envía mensajes que generan reacciones involuntarias en el cuerpo; en la mujer se produce la secreción vaginal, y en el hombre, la afluencia de sangre al pene, lo que provoca su erección.
  • Si la estimulación sexual aumenta, los niveles de tensión sexual elevados pueden culminar en el orgasmo, liberando la tensión sexual acumulada. En la mujer tienen lugar contracciones genitales y sensación de placer. En el hombre se produce la eyaculación o salida del semen, acompañada también de una sensación de placer.

Higiene y salud sexual

Para mantener la salud sexual es necesario observar unos hábitos saludables en nuestra higiene y tener una actitud responsable en las relaciones sexuales.

  • La higiene diaria de los genitales externos es fundamental y ayuda a prevenir infecciones.
  • Existen infecciones de los órganos genitales que deben ser tratadas como las demás infecciones del cuerpo.
  • Las mujeres deben visitar regularmente al ginecólogo desde la primera menstruación. Los hombres deben acudir al urólogo con regularidad.
  • Mantener relaciones sexuales con varias personas aumenta el riesgo de contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS). El uso del preservativo reduce el riesgo de contagio de las ITS.
  • A la hora de establecer relaciones sexuales es importante conocer a la pareja y tener confianza para poder hablar de relaciones sexuales anteriores y de posibles ITS.
  • La presencia de cualquier infección de transmisión sexual debe ser conocida por la pareja.
  • Es importante recibir el asesoramiento adecuado. Los médicos especialistas pueden facilitar toda la información útil.

Métodos anticonceptivos

Métodos naturales

Son métodos de identificación del período fértil de la mujer. Requieren una observación sistemática de varias manifestaciones del ciclo menstrual (temperatura basal, calidad del moco cervical, ovulación, etc.). La eficacia de este tipo de métodos es baja, pues resulta difícil predecir los períodos fértiles de la mujer, que no tienen una duración exacta y que pueden variar según la persona.

Métodos mecánicos

  • Preservativo: El preservativo masculino es una funda de goma elástica que se coloca en el pene en erección y retiene los espermatozoides, mientras que el preservativo femenino es de plástico y se coloca en la vagina con el fin de evitar la entrada de los espermatozoides. Su efectividad es alta. Constituye uno de los mejores medios para evitar las infecciones de transmisión sexual (ITS).
  • Diafragma: Es una membrana de goma flexible que se coloca cerrando la entrada del cuello del útero de la mujer, y que evita la entrada de espermatozoides. Requiere consejo ginecológico.
  • Dispositivo intrauterino (DIU): Dispositivo de metal o plástico que se coloca en el útero de la mujer e impide la fecundación y la anidación. Necesita control médico para su prescripción y seguimiento periódico.

Métodos químicos

  • Anovulatorios: Consisten en un aporte de pequeñas dosis de hormonas sintéticas a la mujer con el fin de impedir la ovulación. Pueden administrarse de distintas maneras: píldoras, parches cutáneos o anillos vaginales. Precisan control médico para su prescripción y seguimiento periódico.
  • Espermicidas: Son sustancias químicas que se introducen en la vagina previamente a la relación sexual, y que inactivan o destruyen los espermatozoides. Por sí solo es un sistema muy poco seguro, y generalmente va asociado al uso de otros métodos anticonceptivos como el preservativo o el diafragma.

Métodos quirúrgicos

  • Vasectomía: Consiste en una operación quirúrgica por la cual se seccionan y se atan los conductos de salida de los espermatozoides en el hombre.
  • Ligadura de trompas: Es el corte y la ligadura de las trompas de Falopio con el fin de impedir el paso de los óvulos y la entrada de espermatozoides en las mismas.

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