Hiperglucemia
Hiperglucemia: aumento de la glucosa en sangre por encima de lo normal.
A quién puede ocurrirle: niños, niñas y adultos. Puede ser la primera manifestación de una diabetes no diagnosticada. También ocurre en personas diabéticas que no han tomado la medicación correctamente.
Síntomas habituales: sed intensa y necesidad de orinar con frecuencia. Sequedad de mucosas. Malestar general (puede parecerse a una hipoglucemia).
Primeros auxilios: como los síntomas pueden confundirse con una hipoglucemia, se actúa como si fuera hipoglucemia, porque esta es más urgente:
- Dar una bebida azucarada.
- Si no mejora en pocos minutos → acudir a un centro sanitario o llamar al 112.
Hipoglucemia
Hipoglucemia: descenso de la glucosa en sangre por debajo de los valores normales.
Causas más frecuentes: ayuno prolongado o pocas calorías; exceso de ejercicio; infecciones, fiebre; exceso de insulina o fármacos hipoglucemiantes. Muy frecuente en personas con diabetes mellitus.
Síntomas: hambre intensa, debilidad, mareo, dolor de cabeza, visión borrosa. Piel pálida y sudorosa, pulso fuerte, respiración superficial. Confusión, conducta extraña, mala coordinación. En casos graves: pérdida de conciencia, convulsiones, coma.
Primeros auxilios
Consciente y leve: sentar a la persona y darle bebida azucarada (zumo, agua con azúcar, leche azucarada).
Consciente pero más grave: intentar que se siente. Si acepta, darle bebida azucarada. Si no la acepta → no forzar y llamar al 112.
Inconsciente: posición lateral de seguridad. Llamar al 112 y seguir instrucciones.
Aunque mejore rápido, se recomienda consulta médica posterior.
Epilepsia
Epilepsia: enfermedad neurológica debida a que ciertos grupos de neuronas presentan un exceso de descargas y transmiten la señal eléctrica de manera caótica, dando lugar a crisis o ataques.
La manifestación más específica de una crisis epiléptica son las convulsiones, pero también puede haber pérdida de conciencia y ciertas alteraciones sensoriales. El ataque completo puede durar entre unos segundos y 2-3 minutos.
Las contracciones pueden provocar muecas, ojos desorbitados y salida de espuma por la boca, y no es raro que se orine encima. Tras el ataque, viene la fase de recuperación, en la cual la persona puede quedar somnolienta o dormida entre 30 minutos y 2 horas, aproximadamente. Recuperará la conciencia poco a poco, en general sin recordar lo ocurrido durante su crisis. Las personas con epilepsia diagnosticada son conscientes de que pueden sufrir crisis periódicamente y de que eso puede afectar algunas actividades de la vida diaria; por ejemplo, la conducción de vehículos, la práctica de ciertos deportes —especialmente deportes de riesgo sin supervisión— o incluso ciertas actividades laborales.
Primeros auxilios
El ataque epiléptico necesita unas actuaciones simples. Lo más importante es evitar que la persona se haga daño mientras está en convulsión. Así pues:
- Si detectas que la persona va a desplomarse, procura suavizar la caída.
- No muevas a la víctima del lugar, a no ser que esté en un punto peligroso. Despeja el espacio y aparta los objetos con los que podría golpearse.
- Protege su cabeza, apoyándola sobre una almohada o un objeto blando. Afloja las piezas de ropa que presionen el cuello o la cintura.
- Espera a su lado mientras se suceden las convulsiones, pues en unos minutos terminarán. Mientras tanto no intentes sujetarla, ni abrirle la boca, ni ponerle nada entre los dientes.
En principio, con estas actuaciones será suficiente, pero hay situaciones en que es preciso llamar al 112:
- Si las convulsiones se prolongan varios minutos.
- Si no respira o consideras que su respiración no es eficaz.
- Si no recupera la conciencia totalmente al cabo de diez minutos.
- Si sufre un segundo ataque.
- Si la víctima desconoce las razones que le han provocado la crisis.
Desmayo (síncope o lipotimia)
Desmayo, también llamado síncope o lipotimia, es una pérdida repentina de la conciencia motivada por una disminución transitoria del riego sanguíneo del cerebro.
El desmayo se inicia como un mareo, con sudor frío, palidez, náuseas, hipotensión y pulso lento e irregular o muy débil. La persona se da cuenta de que está desmayándose mientras pierde la conciencia y se cae. La situación puede variar entre quien no pierde la conciencia por completo y quien sufre alguna convulsión después de la caída.
Hay muchas causas para este reflejo nervioso: desde el calor excesivo hasta las aglomeraciones, pasando por haber estado mucho tiempo de pie sin moverse bajo el sol, la deshidratación o el ayuno prolongado.
El desmayo también puede tener el origen en el dolor, la hemorragia, las emociones fuertes y desagradables y la aprensión —la visión de sangre o una jeringa—, entre otros factores, pero casi siempre la persona tiene una cierta propensión, es decir, reacciona con cierta frecuencia de esta manera.
Actuación
Si estas son las causas, bastará con una actuación simple, pues la persona se restablecerá en pocos minutos.
- Acomódala en el suelo si ha perdido completamente la conciencia.
- Si no ha perdido la conciencia y no quiere tumbarse, ayúdala a sentarse con la cabeza entre las rodillas, vigilando que no se caiga.
- Una vez que recupere la conciencia, deja que se rehaga poco a poco, primero sentada y después de pie, apoyada. Beber agua a pequeños sorbos la ayudará a tranquilizarse y a reponerse.
Alergia
Alergia: reacción intensa del sistema inmunitario de la persona contra un agente extraño, denominado alérgeno, que en realidad no es peligroso para ella. Por razones no muy conocidas, el sistema inmunitario interpreta que el alérgeno es peligroso y lo ataca, y en el ataque perjudica a la misma persona. La alergia suele manifestarse unos minutos después de entrar en contacto con el alérgeno —casi siempre antes de dos horas— y puede tener manifestaciones muy variadas:
- Urticaria, picores, edemas.
- Inflamación nasal y de garganta, dificultad respiratoria, etc.
- Reacción anafiláctica, que es la más grave y que por eso será tratada con más detalle.
Reacción anafiláctica
Reacción anafiláctica: es una reacción alérgica general, muy intensa y de inicio rápido. Las causas más habituales son los medicamentos, el veneno de avispa, los alimentos y el látex. Suele comenzar en menos de 10 minutos después de la exposición al agente causal, pero también puede retrasarse algunas horas.
Se manifiesta:
- Afectación de la piel y de las mucosas: escozor generalizado, con urticaria. Inflamación de los labios, la lengua y los párpados.
- Afectación respiratoria: dificultades para respirar, porque la garganta está obstruida.
- Afectación digestiva: náuseas y vómitos, dolor abdominal, diarrea, etc.
Afectación general: pulso rápido e irregular. Sudoración abundante. Vértigo o pérdida de la conciencia. La reacción anafiláctica puede llevar al choque, llamado choque anafiláctico, con riesgo de muerte.
Primeros auxilios
Hay que actuar rápidamente, porque la anafilaxia es una emergencia médica que puede matar a la víctima. Así pues, lo primero que hay que hacer es llamar al 112 para que, una vez confirmada, organicen una atención profesional urgente.
Mientras tanto, la víctima estará tumbada en la posición de reposo más adecuada:
- La más recomendable es en decúbito supino con las piernas levantadas.
- Si sufre dificultad respiratoria, será mejor tenerla semisentada.
- Si está inconsciente pero respira espontáneamente, o si sufre vómitos, es preferible dejarla en posición lateral de seguridad.
En cualquier caso, hay que vigilar que la respiración espontánea se mantenga y, si la persona entra en parada cardiorrespiratoria, habrá que iniciar la resucitación.
Algunas personas con facilidad para sufrir reacciones alérgicas llevan consigo adrenalina autoinyectable. Hay que administrarla lo antes posible, porque cuanto antes la reciban, más efectiva será.
Picaduras de insectos y otros animales
Picaduras de abejas, avispas y abejorros
Extrae el aguijón, porque empeora la reacción al veneno. Hazlo con las uñas o, si dispones de ellas, con unas pinzas. Lava la zona con agua y jabón y desinfecta. Reduce el dolor de la picadura aplicando una compresa húmeda o hielo. Procura que la persona no se rasque la picadura, pues aumenta el escozor y el riesgo de infección.
Si la picadura sigue doliendo pasadas 24 horas, conviene acudir a una consulta médica, porque probablemente esté infectada.
Las picaduras en la boca y la garganta son siempre peligrosas, porque la inflamación puede obstruir la vía aérea. Por eso, conviene aplicar frío de inmediato y llevar a la persona a un centro sanitario.
Picaduras de garrapata
Conviene extraerla cuanto antes:
- Ponle encima un algodón o un paño mojado en alcohol —o gasolina o aceite— para aturdirla.
- Arráncala con cuidado con unas pinzas, procurando que la cabeza no quede pegada a la piel.
Hay que mantener vigilada la zona picada durante varias semanas, porque la enfermedad por picadura de garrapata puede tardar semanas o meses en desarrollarse.
Picadura de serpiente
La gravedad depende de dos factores:
- El animal: la especie, la época del año, la intención de la mordedura, los microorganismos presentes en su boca…
- La persona: la edad, el estado previo de salud, la sensibilización al veneno, el punto de la mordedura y el tiempo que ha pasado hasta el tratamiento.
Ante una picadura de este tipo:
- Mantén la zona afectada en reposo.
- Lava y desinfecta la herida.
- Aplica frío local.
- Realiza un vendaje ligeramente compresivo en la extremidad afectada.
- Lleva a la víctima al centro sanitario más próximo para que puedan realizarle una evaluación completa y administrarle un antídoto si es necesario. Es conveniente que llegue antes de que haya pasado una hora desde que recibió la picadura.
Mordeduras de animales
Lava la herida en dos tiempos. Primero, con un buen chorro de agua del grifo, durante bastante tiempo según la profundidad y la gravedad de la herida. Después, con mayor esmero, utilizando agua y jabón. Aplica desinfectante y cubre la herida con un apósito estéril. Lleva a la víctima a un centro sanitario o al hospital para su evaluación, pues muchas de estas heridas se infectan.
Es importante llevar, si es posible, la cartilla de vacunación del animal.
Picaduras de medusa
Las medusas son invertebrados marinos de aspecto muy frágil, que flotan en las corrientes marinas y pueden llegar al borde de la costa. Como son poco visibles, la mejor manera de protegerse es seguir las indicaciones de las autoridades.
Primeros auxilios:
- Lava la zona de la picadura con agua salada (nunca con agua dulce).
- Extrae de la piel cualquier resto visible de tentáculo, protegiéndote los dedos.
- Aplica frío durante 15 minutos (hielo envuelto en un paño, pero no hielo directamente). Si todavía duele, aplica 15 minutos más de frío.
- No se debe frotar la zona afectada con la toalla ni con arena.
- Si el estado de la víctima no mejora, y además se ven afectados la respiración o el pulso, llévala inmediatamente al hospital.
Es probable que las personas que han sufrido una picadura hayan quedado sensibilizadas, de modo que tengan más riesgo en una segunda picadura.
Intoxicaciones
Intoxicación: es el efecto nocivo de un agente químico en una persona que lo ha ingerido, inhalado o absorbido a través de la piel.
Algunas intoxicaciones tienen consecuencias leves y transitorias, pero otras son graves e incluso mortales. Las causas suelen ser diferentes según la etapa vital:
- En las personas jóvenes y adultas, los tóxicos más frecuentes son, con mucha diferencia, el alcohol, los medicamentos —en especial las benzodiacepinas y los antidepresivos— y las drogas de abuso.
- En niñas y niños pequeños, las intoxicaciones son la primera causa de muerte. Suelen intoxicarse accidentalmente y los productos más habituales son los medicamentos y los productos del hogar.
La gravedad de las intoxicaciones depende de distintos factores:
- La sustancia nociva o tóxico: la naturaleza de la sustancia y el efecto que ejerce sobre el organismo determinará el tipo de daño que causa. Por eso, en primeros auxilios, es importante identificar el tóxico.
- La dosis recibida: esencial para conocer el alcance de los daños. En general, las sustancias son nocivas si se toman en dosis suficientemente altas y, a mayor dosis, mayor gravedad.
- La vía de entrada: identificar la vía de entrada determinará las primeras actuaciones, pues serán diferentes si el tóxico entra por la piel, por los ojos, o si se inhala, etc.
- El estado previo de la persona: el nivel de toxicidad será diferente según la resistencia de la persona, que dependerá de su edad, peso, enfermedades previas, estado del sistema inmunitario, etc.
Actuaciones en caso de intoxicación por vía oral
Si el tóxico ha entrado por vía oral, hay que llamar al 112 o a los servicios de atención toxicológica y seguir sus instrucciones.
Intoxicación etílica
Intoxicación etílica o borrachera, provocada por un consumo elevado de alcohol. Las pautas de actuación para ayudar a una persona con intoxicación etílica empiezan por las medidas generales, con evaluación de emergencia y evaluación urgente, seguidas de las actuaciones que sean necesarias:
- Evitar que beba más alcohol y que se meta en problemas.
- Si está consciente, procurar que beba líquidos en abundancia, a ser posible azucarados. Si tiene frío, taparle.
- No hacerle vomitar si tiene la conciencia muy disminuida. Si está en coma, dejarle en decúbito lateral y avisar al 112.
