Funcionamiento de los Vasos Sanguíneos y el Sistema Linfático

Los Vasos Sanguíneos: El Sistema de Transporte del Cuerpo

En nuestro cuerpo hay aproximadamente unos 150.000 km de vasos sanguíneos por los que viaja la sangre, pero no son todos iguales. Se clasifican según su función en tres tipos principales:

  • Arterias: Transportan la sangre que sale del corazón.
  • Venas: Llevan la sangre de regreso al corazón.
  • Capilares: Unen las arterias y las venas.

Arterias

Son vasos sanguíneos que conducen la sangre desde el corazón hacia todos los órganos. La circulación arterial está sometida a una elevada presión, ya que en cada sístole ventricular salen entre 70 y 100 g de sangre. Por esta razón, las arterias poseen paredes musculares gruesas y elásticas. Se ramifican en pequeños vasos, cuyos segmentos finales se denominan arteriolas.

La musculatura lisa de sus paredes puede contraerse (vasoconstricción) por acción del sistema nervioso y del sistema hormonal, lo que permite regular el flujo de sangre que llega a los órganos. La presión que se genera en cada contracción ventricular produce cierta distensión de las paredes arteriales; así aumenta el volumen de los conductos y la sangre se expande momentáneamente.

Presión o Tensión Arterial

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes del vaso sanguíneo. Se mide mediante el esfigmomanómetro y su valor decrece conforme aumenta la distancia al corazón. En un adulto joven, los valores normales de la tensión arterial medidos en la arteria humeral (en el brazo) son:

  • Máxima o sistólica: Correspondiente a la sístole ventricular, de alrededor de 120 mmHg.
  • Mínima o diastólica: Correspondiente a la diástole, de unos 80 mmHg.

La hipertensión arterial se presenta en personas con valores de tensión por encima de 140 (sistólica) y 90 (diastólica) en menores de 50 años, o 160 (sistólica) y 100 (diastólica) en personas mayores de 50 años.

Venas

Son vasos sanguíneos que devuelven al corazón la sangre procedente de los órganos. Dado que la mayor parte de la presión arterial se invierte en el proceso de filtración a través de los capilares, la presión de la sangre venosa es menor. Por ello, las paredes de las venas son más delgadas y se dilatan o estrechan para ajustar el volumen de sangre que circula por ellas.

Para compensar la falta de presión, el retorno de la sangre al corazón se consigue por:

  • El efecto de masaje de los músculos cercanos a las venas.
  • La presencia de válvulas semilunares, en forma de cazoletas, que impiden el retroceso de la sangre (especialmente importante para contrarrestar el efecto de la gravedad).

Capilares Sanguíneos

Constituyen la red de vasos sanguíneos que conectan arteriolas con vénulas. Poseen paredes muy delgadas a través de las cuales se produce el intercambio de nutrientes y productos de desecho entre el plasma sanguíneo y los líquidos tisulares que bañan las células, o el intercambio de gases entre el plasma y los alvéolos pulmonares.

  • Regulación del flujo: La presencia de esfínteres precapilares permite regular el flujo de sangre que recibe un órgano en función de sus necesidades.
  • El pulso: Es la dilatación rítmica de las arterias que coincide con los latidos del corazón. Se percibe al presionar con el dedo sobre una arteria superficial.
  • Medida de la tensión: Se realiza con el esfigmomanómetro o tensiómetro.

El Sistema Linfático

Es un sistema secundario de transporte y drenaje de los espacios intercelulares que impide el ensanchamiento de los tejidos (edema). Además, forma parte esencial del sistema inmunitario del organismo.

La Linfa

Es un líquido del medio interno que procede del filtrado del líquido intersticial o tisular hacia el interior de los vasos linfáticos. Desempeña varias funciones:

  • Drena el exceso de líquido intersticial y asegura el retorno de las proteínas a la sangre.
  • Transporta gran parte de los lípidos absorbidos en las microvellosidades intestinales por los vasos quilíferos.
  • Contiene leucocitos que actúan como defensa frente a infecciones.

El drenaje linfático ocurre cuando el plasma sanguíneo se filtra a través de los capilares y da lugar al líquido intersticial; su exceso es drenado hacia los capilares linfáticos, convirtiéndose en linfa.

Vasos Linfáticos

Son los conductos por donde circula la linfa. Comienzan en los capilares linfáticos, que son cerrados (en forma de dedos de guante). Se reúnen para formar vasos de mayor diámetro con válvulas semilunares que impiden el retroceso. Desembocan en dos troncos principales:

  • Gran vena linfática: Recoge la linfa del brazo derecho, mitad derecha de la cabeza, tórax e hígado. Desemboca en la vena subclavia derecha.
  • Canal torácico: Recibe la linfa de las restantes partes del cuerpo. Se origina en la cisterna de Pecquet (abdomen) y desemboca en la vena subclavia izquierda.

Ganglios Linfáticos y Órganos Linfoides

Los ganglios linfáticos se forman en la confluencia de varios vasos. Cumplen una misión defensiva, ya que en ellos ocurre la multiplicación y maduración de linfocitos encargados de producir anticuerpos. Actúan como filtros que atrapan microbios y células muertas.

La circulación linfática es impulsada por las contracciones de los músculos esqueléticos. El plasma sanguíneo, el líquido intersticial y la linfa constituyen el medio interno. Los principales órganos linfoides son:

  • Bazo: Retira células sanguíneas que no funcionan (si el bazo es extirpado, el hígado puede sustituir esta función).
  • Timo: Conecta el sistema linfático con el sanguíneo y filtra de forma selectiva.
  • Médula roja ósea, apéndice cecal y amígdalas.

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