Cuanto mide la uretra femenina y masculina

El sondaje vesical es una técnica invasiva que consiste en la introducción aséptica de una sonda desde el meato uretral hasta la vejiga urinaria, se utiliza para ayudar en la expulsión de la orina

Uso de una sonda para cateterizar la vía urinaria representa uno de los procedimientos más comunes realizados en la sala de urgencias. Es utilizado de manera rutinaria con fines diagnósticos y terapéuticos en padecimientos urológicos y no urológicos, con el fin de drenar el contenido vesical o de tener un control estricto de líquidos. Su uso es tan frecuente que hay ocasiones en las que se usa sin una indicación real o por más tiempo del necesario.

El uso de las sondas vesicales puede clasificarse, de acuerdo con el tiempo, en 3 categorías:


1. Intermitente: se coloca la sonda y se retira, inmediatamente, una vez cumplido el objetivo

2. Temporal: la sonda permanece por un tiempo definido, generalmente, menos de 7 días

3. Permanente: se coloca la sonda, la cual permanece por tiempo indefinido. A lo largo de este tiempo se debe cambiar cada 7 a 10 días.

Como en otros procedimientos que resultan invasivos para la privacidad del paciente, al colocar una sonda vesical, se realiza una adecuada relación médico – paciente, explicar claramente el procedimiento que se va a realizar, así como solicitar la firma del consentimiento informado al paciente.

Anatomía La uretra femenina es corta mide de 2 a 4 cm, se extiende desde el orificio interno de la uretra a nivel del cuello de la vejiga urinaria. Tiene un trayecto pelviano y luego atraviesa el suelo del periné para terminar en le orificio externo de la uretra. La cateterización es simple y el reto mayor que encontraremos en estas pacientes es la identificación de estructuras anatómicas. Para localizar la uretra en una paciente es necesario saber que al separar los labios menores exponemos diversas estructuras que de superior a inferior son: clítoris, uretra, introito vaginal y el ano

Al contario de la uretra femenina, la uretra masculina puede ser difícil de cateterizar por múltiples factores, inherentes a sus carácterísticas anatómicas.

En los hombres, la uretra se divide en 4 porciones:

La uretra preprostática (intramural

: mide de 0.5 a 1.5cm, inicia desde el cuello de la vejiga y, está rodeada por el esfínter interno de la uretra, se continua con la uretra prostática que desciende por la porción anterior de la próstata y mide de 3 a 4 cm, es la porción más ancha y dilatable, muestra una cresta uretral con el colículo seminal donde desembocan los conductos eyaculadores, por lo tanto en esta porción se unen los sistemas urinarios y reproductor. Sigue descendiendo por la uretra membranosa (intermedia)
que mide de 1 a 1.5 cm, es la porción más estrecha; la porción más grande es la uretra esponjosa con aproximadamente 15 cm de longitud, se caracteriza por ser la porción más larga y móvil, se ensancha formando la fosa navicular para terminar en el orificio externo de la uretra. La uretra masculina puede medir desde 18 hasta 22 cm, (ver figura 2) conduce la orina desde el orificio interno de la vejiga hasta el orificio externo de la uretra en el extremo del glande del pene, cuenta con un trayecto tortuoso y al colocar una sonda vesical se pueden encontrar distintos puntos de estenosis como: hiperplasia prostática, neoplasias, entre otros.

¿En qué casos se utilizan?


  • Para controlar la diuresis (cantidad de orina en un tiempo específico)
  • Tratar intra o postoperatorio en ciertas intervenciones quirúrgicas permitir la cicatrización de vías urinarias tras
  • la cirugía
  • Tratamientos terapéuticos: mantener seca la zona genital en pacientes incontinentes en situaciones especiales, como es el caso del tratamiento de escaras, úlceras o dermatitis de contacto en la regíón genitourinaria o sacra de difícil manejo.
  • Recogida de muestras estériles.
  • Introducir medicamentos con fines exploratorios o terapéuticos.
  • Paciente con retención urinaria aguda y crónica à Facilitar la expulsión de la orina
  • Necesidad de medición de gasto urinario en forma continua
  • Procedimientos quirúrgicos: cirugía urológica, genitourinaria, cirugías prolongadas, pacientes candidatos a infusión de volumen alto o uso de diuréticos durante la cirugía
  • Vaciamiento de vejiga durante un parto
  • Cirugías perineales o sacras en pacientes incontinentes urinarios
  • Pacientes que requieren inmovilidad prolongada: inestabilidad torácica, lumbar o pélvica
  • Para establecer confort en pacientes en etapa terminal Incontinencia urinaria con riesgo para el paciente como daños en piel, contaminación de algún lugar de cirugía
  • Manejo de hematuria macroscópica con coágulos
  • Manejo de pacientes con vejiga neurogénica
  • Terapia farmacológica intravesical: cáncer vesical
  • Manejo de pacientes con incontinencia urinaria que no responde a tratamiento conservador, farmacológico ni quirúrgico
  • Para realizar estudios del tracto genitourinario

CONTRAINDICACIONES


Las contraindicaciones para colocación de sonda vesical son pocas. La única contraindicación absoluta es la presencia de lesión uretral o anormalidad uretral que se asocia frecuentemente con trauma pélvico. En presencia de trauma pélvico acompañado con presencia de sangre en el meato urinario o con hematuria macroscópica se deben de hacer estudios de seguimiento y no cateterizar.

Algunas contraindicaciones relativas son:Estenosis uretrales, cirugía uretral reciente y presencia de esfínteres artificiales. No está indicado realizar una cateterización para sustituir la atención del personal de enfermería o de médicos en pacientes con incontinencia o para obtener muestras de orina para laboratorio en pacientes que de forma voluntaria les es difícil vaciar la vejiga.

ELECCIÓN DE SONDA


  Las sondas pueden ser de diversos materiales:

Látex, silicón o teflón

Los más usados y más económicos, se asocian a mayor inflamación uretral. Las sondas urinarias más recomendadas por su baja relación con infecciones urinarias son: las sondas de silicón 
Se recomiendan en pacientes con sondas permanentes a largo plazo o que requieran cateterización intermitente. Al escoger el material es importante interrogar al paciente sobre sus alergias, ya que pueden presentar reacciones de hipersensibilidad al látex y siempre se debe considerar el uso de catéteres con el menor diámetro posible, vigilando su adecuado drenaje, con el objeto de minimizar el trauma de cuello vesical y de la uretra.

La mayoría de los catéteres cuentan con 2 lúMenes uno para el drenaje urinario y otro para inflar un globo que se encuentra en la punta de la sonda el cual evita que la sonda se salga después de ser colocada.

En cuanto al calibre es necesario que se decida de acuerdo a las carácterísticas del paciente. En adultos se pueden usar calibres de 14 – 18 Fr o hasta de 20 – 24 Fr para drenar hematuria con coágulos. Existen catéteres con 3 lúMenes: uno para drenar orina, otro para inflar el globo y el último para irrigar soluciones, fármacos, etc.

Las sondas difieren en tamaño, forma, tipo de material, número de luz y mecanismos de retención. El calibre (grosor) se consigna según la escala francesa de Charrière (unidades de 0.33 mm = 1 francés [Fr]; por lo tanto, 3 Fr = 1 mm de diámetro, y 30 Fr = 10 mm de diámetro). El diámetro del catéter seleccionado depende del paciente y del propósito de la intervención; los catéteres de grueso calibre se utilizan para evacuar posibles coágulos sanguíneos.

• Calibre 16 a 18: varones adultos

• Calibre 12 a 14: en estrechez uretral

• Calibre 18: en caso de sospecha por obstrucción

• Calibre 14: en jóvenes o cateterismo temporal

• Calibres 5 a 12: en niños

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