Neuroanatomía Funcional: Tronco del Encéfalo, Sistema Límbico y Estructuras Oculares

Columnas Funcionales del Tronco del Encéfalo

La columna eferente somática del tronco del encéfalo es el equivalente a las astas ventrales de la médula espinal. Es doble, al contener los núcleos motores que inervan los músculos cefálicos de origen somítico (parte medial) y branquiógeno (parte lateral).

Columna Eferente Somática (Parte Medial)

Su parte medial (somítica) contiene los núcleos motores de los nervios oculomotor, troclear, abducente e hipogloso, destinados a los músculos oculomotores (los tres primeros) y a la lengua (el último). Los dos primeros se sitúan en el mesencéfalo, el núcleo abducente ocupa el puente, y el alargado núcleo hipogloso se extiende por la médula oblongada.

Las fibras de los nervios oculomotor, abducente e hipogloso afloran por la superficie ventral del encéfalo, en tanto que las que componen el nervio troclear emergen por la cara dorsal del mesencéfalo, donde decusan sobre el velo medular rostral.

Columna Eferente Somática (Parte Lateral)

La porción lateral (branquiógena) de la columna eferente somática inerva la musculatura estriada masticadora, facial, faríngea y laríngea a través de los nervios trigémino, facial, glosofaríngeo y vago, respectivamente. Está dividida en los núcleos motores de los nervios trigémino y facial, y en el voluminoso núcleo ambiguo, que contiene los núcleos motores de los nervios glosofaríngeo y vago, todos ellos situados en el rombencéfalo.

El núcleo motor del nervio accesorio (XI), que inerva determinados músculos del cuello, ocupa las astas ventrales de los primeros segmentos cervicales de la médula espinal, pero sus fibras emergen por la superficie ventrolateral de la médula oblongada.

Columna Eferente Visceral

La columna eferente visceral contiene los núcleos de origen del componente motor autónomo (parasimpático) de determinados nervios craneales. Está dividida en cuatro núcleos:

  • El núcleo parasimpático del nervio oculomotor se localiza en el mesencéfalo.
  • Los núcleos parasimpáticos de los nervios facial, glosofaríngeo y vago se alinean a lo largo del puente y la médula oblongada.

Este último es el más categórico debido a que tiene una mayor área de actuación parasimpática sobre las vísceras cervicales, torácicas y abdominales (pero no pélvicas), mientras que las fibras parasimpáticas de los nervios facial y glosofaríngeo se distribuyen por las glándulas lagrimal y salivales. Las fibras parasimpáticas del nervio oculomotor inervan los músculos lisos del ojo.

Columna Aferente Visceral

La columna aferente visceral es, en realidad, doble y la forma el núcleo del tracto solitario, localizado en la médula oblongada y formado por neuronas que reciben estímulos aferentes viscerales, tanto generales como especiales. Los axones que llegan a este núcleo pertenecen a tres nervios craneales: facial, glosofaríngeo y vago.

Una parte de este núcleo contiene somas de neuronas aferentes viscerales procedentes de la cavidad bucal, faringe, laringe y otras vísceras cervicales, torácicas y abdominales. A otra parte del mismo núcleo llegan las aferencias viscerales especiales que transmiten la sensibilidad gustativa.

Columna Aferente Somática

La columna aferente somática se extiende desde la porción cervical de la médula espinal (astas dorsales) hasta el mesencéfalo, atravesando la médula oblongada y el puente. Está formada por un único núcleo alargado que corresponde al núcleo sensitivo del nervio trigémino, el cual está fragmentado en tres núcleos consecutivos:

  1. El más rostral se localiza en el mesencéfalo y recibe la sensibilidad propioceptiva de la cabeza.
  2. Los otros dos se localizan en el puente y la médula oblongada, extendiéndose hasta la médula espinal; en conjunto, reciben la sensibilidad exteroceptiva de la cabeza.

Columna Aferente Somática Especial

Está asociada con los nervios óptico (II) y vestibulococlear (VIII), y por tanto con los sentidos especiales de la visión, el equilibrio (división vestibular del VIII) y la audición (división coclear del VIII). Las rutas aferentes de estos importantes órganos de los sentidos serán abordadas posteriormente; ahora interesa situar los núcleos de origen de estos nervios craneales.

Los cuatro núcleos vestibulares se distribuyen por la médula oblongada y el puente, medial al pedúnculo caudal del cerebelo. Los dos núcleos cocleares (dorsal y ventral) se localizan en la parte rostral del nervio vestibulococlear.

Sistema Límbico

El sistema límbico se organiza en dos porciones principales:

  • Porción cortical: Forma un anillo en la cara medial de los hemisferios del cerebro e incluye el lóbulo piriforme, las circunvoluciones del cíngulo y supracallosa, y el hipocampo.
  • Porción subcortical: Incluye los núcleos septales, el hipotálamo, determinados núcleos talámicos, núcleos basales, núcleos habenulares y la porción dorsal del tegmento mesencefálico.

El hipocampo se considera la estructura central del control que ejerce el sistema límbico sobre la expresión de la conducta en actividades viscerales relacionadas con la alimentación, la expresión de las emociones (ira, miedo) y funciones instintivas de preservación. También juega un papel importante en la memoria y el aprendizaje.

De todos los impulsos sensoriales, los estímulos olfatorios son los que tienen mayor influencia sobre las actividades motoras viscerales reguladas por el sistema límbico. Estos estímulos llegan desde las vías olfatorias (lóbulo piriforme y tracto olfatorio medial) hasta el hipocampo. El sistema también recibe impulsos ópticos, auditivos, exteroceptivos y enteroceptivos. Las vías eferentes desde la corteza límbica implican a todos los núcleos subcorticales, casi siempre mediadas por los sistemas eferentes de los núcleos basales (amígdala) y están íntimamente asociadas con la formación reticular del tronco del encéfalo.

Líquido Cefalorraquídeo

El líquido cefalorraquídeo (LCR) circula por las cavidades subaracnoideas y por las cavidades de la médula espinal y del encéfalo. La comunicación entre estas cavidades se establece por las aberturas del cuarto ventrículo.

Es producido en los plexos coroideos (mencionados en el texto como plexos venosos de la piamadre encefálica) que revisten interiormente los ventrículos del encéfalo: tela coroidea del cuarto ventrículo, plexo coroideo del tercer ventrículo y plexos coroideos de los ventrículos laterales. Se produce de manera continua, a una velocidad de unos 30 ml/hora en el perro.

El líquido es, en su mayor parte, reabsorbido por el medio interno (sangre) a través de las granulaciones o vellosidades aracnoideas, que son proyecciones de la cavidad subaracnoidea que perforan la membrana interna de la duramadre para acceder al seno sagital dorsal, situado en la hoz del cerebro alojada en la cisura longitudinal.

Túnica Conjuntiva

La túnica conjuntiva es la membrana mucosa, delgada y transparente, que recubre la cara posterior de los párpados (conjuntiva palpebral) y se refleja en la esclerótica sobre la cara anterior del globo ocular (conjuntiva bulbar), finalizando en el limbo de la córnea.

El espacio entre ambas es el saco conjuntival, cuyos extremos se denominan fórnix conjuntival superior e inferior. En el ángulo medial del ojo se encuentra la carúncula lagrimal. Entre esta y la conjuntiva bulbar existe el pliegue semilunar o tercer párpado.

Este último está sostenido por un cartílago en forma de T y rodeado por la glándula superficial del tercer párpado (glándula lagrimal adicional). En bovinos y cerdos se describe además una segunda glándula profunda. El tercer párpado se despliega sobre el globo ocular cuando este es retraído o empujado hacia el interior de la órbita.

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