Desarrollo del Ojo Humano
El ojo humano se forma por la fusión de varias estructuras que proceden de tejidos embrionarios distintos. La retina es un derivado del prosencéfalo y, por tanto, forma parte del sistema nervioso central, mientras que la córnea y el cristalino proceden del ectodermo superficial. Los primeros signos del futuro ojo se observan de forma muy temprana en el embrión, pues son visibles a finales de la tercera semana o principios de la cuarta.
La retina se forma a partir de dos vesículas ópticas que nacen directamente de la porción anterior del cerebro primitivo, llamada prosencéfalo, al que están conectadas mediante los tallos ópticos. Estas dos vesículas se van aproximando poco a poco a la superficie y sufren una invaginación en la parte anterior, pasando de ser esféricas a tener forma de copa, dando origen al cáliz óptico que tiene doble pared por el plegamiento sufrido. La pared interna (que recubre el interior del cáliz óptico) dará lugar a la retina, mientras que la pared externa formará la lámina de células epiteliales ricas en melanina.
El ectodermo superficial que entra en contacto con la parte anterior del cáliz óptico sufre un espesamiento, formando la placa cristalina, que se invagina y da origen a la vesícula cristalina, la cual es el germen del futuro cristalino. A partir de la quinta semana del desarrollo, la vesícula cristalina pierde contacto con el ectodermo superficial y se dispone cubriendo el orificio del cáliz óptico. Cuando la vesícula cristalina se separa, esta misma zona del ectodermo se espesa de nuevo para formar la córnea.
Gastrulación y Formación de Anexos Embrionarios
Los blastómeros del endodermo y ectodermo forman el disco embrionario a partir del cual se desarrollará el embrión. Entre esas dos capas se formará el mesodermo a partir de células del ectodermo.
- Saco vitelino: Servirá para nutrir al embrión hasta que se establezca la circulación materno-fetal.
- Alantoides: Servirá primero como depósito de los productos de excreción e intervendrá después en la respiración y nutrición del embrión.
- Amnios (cavidad amniótica): Llena de líquido amniótico, rodeará al embrión para protegerlo de golpes y rozamientos.
- Mesénquima extraembrionario: Se desarrollará entre el saco vitelino y el trofoblasto.
- Corion: Formará más adelante las vellosidades placentarias.
Etapas del Desarrollo Prenatal
1. Periodo Embrionario (Semana 3 a 9)
En la 3.ª semana se produce la fecundación. El cigoto continúa dividiéndose formando las nuevas células, a las que pronto les aparecerá un recubrimiento, denominando a todo el conjunto como blastocisto. La división de células continúa ocurriendo mientras tanto, hasta que en un cierto punto del desarrollo este blastocisto se transforma en embrión.
En la cuarta semana, el embrión se introduce en la pared uterina y comienza a nutrirse a través de esta. En la quinta semana ya comienza a desarrollar los principales sistemas del embrión como el cerebro, la médula espinal y el corazón. Las células comienzan a adquirir funciones específicas durante esta semana, y entre las que se desarrollan se pueden encontrar las células sanguíneas, las del riñón y las neuronas.
Durante la sexta y séptima semana se continúan desarrollando rasgos que permiten identificar partes del embrión como los ojos, los oídos o el corazón, así como las manos y los pies durante la octava semana. El cerebro del embrión también continúa su desarrollo y se forma el tejido de los distintos huesos. En la novena semana también se pueden empezar a ver los brazos, los codos y comienzan a crecer sus órganos esenciales.
A partir de la décima semana ya no se considera embrión, sino feto, y la placenta comienza a nutrir al feto a través del cordón umbilical.
2. Periodo Fetal
Su cabeza ocupa cerca de la mitad de su tamaño total. Se continúan desarrollando durante estas semanas aspectos como las uñas o los genitales, y la cara ya está formada. Los párpados cierran los ojos del bebé y, hasta la semana 28, permanecerán así. El feto empieza a hacer sus primeros movimientos entre las semanas 15 y 18. Los huesos se vuelven más duros y comienza a aparecer el primer pelo.
Entre las semanas 19 y 21 el bebé comienza a oír y, además, se mueve de forma más activa, de modo que la madre puede llegar a sentir sus movimientos. En la semana 22 aparecen las cejas y las pestañas. El movimiento también sigue siendo activo, desarrollando ahora los músculos y pudiendo escuchar los latidos de su corazón. Al final de esta etapa, se desarrollan las vías respiratorias del bebé y la médula ósea comienza a producir células sanguíneas. El feto también comienza a almacenar grasa.
