Fibras de tipo 1 (rojas o de contracción lenta): No se fatigan con facilidad, ya que poseen pocas miofibrillas, pero una gran cantidad de mitocondrias que proporcionan energía. Participan en los ejercicios aeróbicos de baja intensidad en los que la resistencia es esencial, como el maratón.
Fibras de tipo 2 (blancas o de contracción rápida): Se fatigan rápidamente, ya que poseen una gran cantidad de miofibrillas, pero pocas mitocondrias. Obtienen la energía de las reservas de glucógeno. Intervienen en los ejercicios anaeróbicos que requieren fuerza explosiva durante periodos muy breves, como el levantamiento de pesas o las carreras de distancias cortas.
Lesiones Deportivas Comunes
Agujetas: Son microrroturas de fibras que causan dolor muscular de aparición tardía. Están provocadas por la práctica de un ejercicio físico que no se suele realizar habitualmente.
Tendinitis: Es la inflamación de un tendón causada, generalmente, por su uso excesivo; un ejemplo es la lesión conocida como codo de tenista. Se debe aplicar frío, guardar reposo y acudir al especialista.
Esguince: Se produce cuando un movimiento brusco de flexión o torsión daña o incluso llega a romper los ligamentos de la articulación. Se debe elevar la zona afectada, aplicar frío, guardar reposo y acudir al especialista para que valore si es necesaria la inmovilización con una férula o vendaje.
Rotura de menisco: Los giros repentinos y las paradas bruscas, características de las actividades deportivas, pueden romper o desgarrar el menisco, un cartílago localizado en la articulación de la rodilla.
Fractura ósea: Rotura parcial o total de la continuidad del hueso. Suele provocar incapacidad para mover una extremidad asociado a un dolor intenso. Se inmoviliza mediante yeso o férulas para favorecer la correcta cicatrización.
Hernia discal: Los discos intervertebrales son almohadillas cartilaginosas situadas entre las vértebras que ejercen una acción de amortiguamiento. Si la presión es excesiva, parte del disco se deforma y llega a romperse; su contenido se desplaza, presiona los nervios de la médula espinal y puede dañarlos.
Sistema Reproductor Masculino
Testículos: En su interior se encuentran los túbulos seminíferos, donde se forman los espermatozoides. A partir de la pubertad, producen testosterona, que desarrolla los caracteres sexuales secundarios masculinos.
Órgano copulador: El extremo del pene se denomina glande, una zona muy sensible protegida por el prepucio. En el interior se encuentran los cuerpos esponjosos y cavernosos que, al llenarse de sangre, provocan la erección para depositar el semen en el interior de la vagina.
Glándulas accesorias: Producen secreciones que, junto con los espermatozoides, forman el semen:
Vesículas seminales: Segregan un líquido viscoso que nutre a los espermatozoides.
Próstata: Segrega sustancias que incrementan la motilidad de los espermatozoides y neutralizan la acidez de la vagina.
Glándulas de Cowper: Segregan sustancias que lubrican el pene en la cópula y el recorrido del semen.
Sistema de conductos: Los espermatozoides se desplazan desde los túbulos seminíferos hasta el epidídimo. Se almacenan allí hasta que ascienden por los conductos espermáticos hacia las vesículas seminales, saliendo al exterior por la uretra.
Uretra: Tubo que discurre desde la vejiga hasta el extremo del pene. Libera al exterior la orina y el semen de manera independiente.
Sistema Reproductor Femenino
Ovarios: Órganos encargados de producir los óvulos. Se encuentran en el abdomen, unidos al útero por un ligamento y comunicados por las trompas de Falopio. Los óvulos se desarrollan dentro de cavidades llamadas folículos de De Graaf.
Trompas de Falopio: Dos conductos que conectan los ovarios con el útero. Se encargan de transportar el óvulo hasta el útero mediante unos apéndices llamados fimbrias.
Útero: Órgano muscular hueco que aloja y protege al feto durante el embarazo. La pared interna está recubierta por el endometrio. La parte inferior es el cérvix o cuello uterino.
Vagina: Conducto muscular elástico que sirve de receptáculo para los espermatozoides y canal del parto. En su entrada se encuentra el himen.
Genitales externos (Vulva): Formada por los labios mayores y menores, que protegen los orificios urinario y reproductor. Incluye el monte de Venus y el clítoris, un órgano sensorial constituido por tejido eréctil.