Receptores Sensoriales y Órganos de los Sentidos: Estructura y Función en Biología Humana

La Piel y los Mecanorreceptores

Corpúsculos Táctiles de la Piel

Corpúsculos de Meissner

Los corpúsculos de Meissner o corpúsculos del tacto son un tipo de terminaciones nerviosas en la piel que son responsables de la sensibilidad para el tacto suave. En particular, tienen la mayor sensibilidad (el umbral de respuesta más bajo) cuando reciben vibraciones de menos de 50 Hz. Son receptores rápidamente activos.

Corpúsculos de Pacini

Los corpúsculos de Pacini son uno de los cinco tipos de mecanorreceptores que existen: en concreto, son receptores sensoriales de la piel que responden a las vibraciones rápidas y la presión mecánica profunda. Poseen una cápsula de tejido conectivo más desarrollada y tienen varios milímetros de longitud.

Corpúsculos de Ruffini

Los corpúsculos de Ruffini son receptores sensoriales situados en la piel. Perciben los cambios de temperatura relacionados con el calor y registran su estiramiento. Identifican la deformación continua de la piel y tejidos profundos (se encuentran en la dermis profunda). Son especialmente sensibles a estas variaciones y están situados en la superficie de la piel en la cara dorsal de las manos. Tienen una porción central dilatada con la terminación nerviosa.

Corpúsculos de Merkel

Corpúsculos de Krause

Son variaciones anatómicas de los corpúsculos de Meissner. Son corpúsculos táctiles localizados en el nivel profundo de la hipodermis en la piel, parecidos a los corpúsculos de Pacini, pero más pequeños (50 micras) y simplificados.

Nariz y Olfato

Pituitaria Amarilla (Epitelio Olfatorio)

Las células olfatorias son células nerviosas receptoras de estímulos químicos provocados por los vapores. En la pituitaria amarilla se encuentran las glándulas serosas de Bowman, que liberan un líquido que mantiene húmedo y limpio el epitelio olfatorio.

Pituitaria Roja (Mucosa Respiratoria)

Glándulas pituitarias. Los receptores químicos del olfato son: La glándula pituitaria roja se ubica en la parte inferior de la fosa nasal y está recubierta por numerosos vasos sanguíneos que calientan el aire.

El Oído: Audición y Equilibrio

Cadena de Huesecillos (Osículos)

El tímpano separa el oído externo del oído medio y la cadena de huesecillos, también denominados osículos. Los componentes son: el martillo, que está en contacto con el tímpano y, como indica su nombre, tiene forma de martillo; el yunque, que está entre el martillo y el estribo y, como indica su nombre, tiene forma de yunque.

Equilibrio del Oído Interno

En el frente del oído interno, o laberinto, está la cóclea, que está involucrada en la audición; en la parte trasera están los canales semicirculares, que afectan el equilibrio. Conectados a ellos está el vestíbulo (con órganos sensoriales conocidos como utrículo y sáculo), que afectan al equilibrio y la estabilidad.

El Oído como Órgano Fonorreceptor

El oído es el órgano responsable de la audición y el equilibrio, y está compuesto por fonorreceptores, quienes captan las vibraciones y las transforman en impulsos nerviosos que irán hasta el cerebro, donde los estímulos serán interpretados. Cabe destacar que las vibraciones que capta el oído son ondas sonoras, las cuales son cambios en la presión del aire que son transmitidas a una velocidad de un kilómetro por segundo, e impactan sobre la membrana del tímpano, en el cual se produce una vibración.

El Ojo: Visión

Conos y Bastones

Los bastones o bastoncillos son células fotorreceptoras de la retina responsables de la visión en una baja condición de luminosidad. Presentan una elevada sensibilidad a la luz, aunque se saturan en condiciones de mucha luz y no detectan los colores. Se ubican en casi toda la retina exceptuando la fóvea. Contienen rodopsina, que es una proteína que presenta una mayor sensibilidad a las longitudes de onda cercanas a 500 nanómetros, es decir, a la luz verde azulada.

Los conos son células fotosensibles que se encuentran situadas en la retina de los vertebrados, en la llamada capa fotorreceptora (también se conoce como capa de conos). Reciben este nombre por la forma conoidea que tiene su segmento externo. Se extiende desde la capa de fotorreceptores hasta la plexiforme externa. Estas células son las responsables de la percepción del color. Existen tres tipos de conos: los que son sensibles a la luz roja, los sensibles a la luz azul y los sensibles a la luz verde. En este segmento externo nos encontramos unos sacos aplanados que reciben el nombre de discos membranosos. En estos discos membranosos se encuentra el llamado pigmento visual. Estos sacos están en renovación continua, pero solo en los bastones.

Estructura General del Ojo

El órgano de la visión está compuesto por los párpados, los globos oculares, el aparato lagrimal y los músculos oculares externos. El globo ocular mide unos 25 mm de diámetro y se mantiene en su posición gracias a los músculos extraoculares. La visión binocular, con la participación de ambos ojos, permite apreciar las imágenes en tres dimensiones.3

La pared del ojo está formada por tres capas:45

  • La capa externa, que incluye la esclerótica (espesa, resistente y de color blanco) y en la parte anterior la córnea transparente.
  • La capa media, incluye coroides, que contiene abundantes vasos sanguíneos, y el tejido conjuntivo del cuerpo ciliar y el iris.
  • La capa interna se llama retina, en la que se encuentran las células sensibles a la luz (los bastones y los conos), recubiertas por una lámina externa de células epiteliales cúbicas que contienen melanina. Externamente, la retina descansa sobre la coroides; internamente, está en contacto con el humor vítreo.

La Lengua y el Sentido del Gusto

Papilas y Botones Gustativos

Los botones gustativos o nervio gustativo son estructuras ovaladas que en su interior están formadas por células gustativas y sustentaculares, que ayudan a percibir el sentido del gusto. Cada botón gustativo responde a uno de los cinco estímulos primarios del sabor (dulce, salado, amargo, ácido y umami). La membrana de la célula gustativa está cargada negativamente en el interior con respecto al exterior. Una sustancia con sabor hace que se pierda relativamente el potencial negativo, despolarizando la célula. El primer estímulo gustativo hace que las fibras nerviosas alcancen una velocidad de descarga máxima, pero después regresa a un nivel bajo y estacionario. El nervio gustativo transmite una señal inmediata potente y una señal continua más débil durante el tiempo en el que dure el estímulo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *