Causas y Prevención de la Hipersensibilidad Dentinaria: Factores Clave

Etiología multifactorial

La hipersensibilidad dentinaria puede manifestarse cuando se produce la pérdida del esmalte (debido a lesiones por abrasión, erosión o corrosión), seguida por la acción constante de ácidos que mantienen los túbulos dentinarios abiertos en la superficie de la dentina, o porque la superficie de la raíz queda expuesta debido a la pérdida de estructuras —como el cemento— por mal cepillado, enfermedad periodontal o, más comúnmente, por la asociación de dos o más de estos factores.

También puede ser causada por la recesión gingival que se produce con el envejecimiento, la enfermedad periodontal crónica y los malos hábitos del paciente. Por lo tanto, la hipersensibilidad dentinaria es una enfermedad multifactorial; es decir, intervienen múltiples causas en su origen que se pueden asociar y condicionar la patología.

La dentina forma la mayor parte de los tejidos dentales mineralizados. Está limitada por una corona de esmalte altamente mineralizada y, en la raíz, está cubierta por cemento, una estructura implicada en la unión de los dientes a la cavidad ósea. Los dientes contienen en su parte central la pulpa, un tejido conectivo blando que incluye nervios y una red vascular relacionada con los tejidos circundantes, el ligamento periodontal y la cavidad ósea.

Los estudios indican que la exposición de la dentina también puede provocarse en la zona de unión del esmalte/cemento o debido a uno o más de los siguientes procesos:

Factores desencadenantes

  • 1) Falta o exceso de cepillado: Los dientes vestibulares suelen ser los más susceptibles a traumas por cepillado debido a su posición. Asimismo, la falta de higiene provoca acumulación de placa, causando inflamación gingival y migración de la encía en dirección apical, dejando al descubierto el cemento y la dentina radicular.
  • 2) Bajo nivel de higiene oral: Los pacientes con deficiente higiene presentan mayor destrucción del tejido periodontal, pérdida de hueso de soporte y exposición radicular, agravada por la acción de ácidos bacterianos que abren los túbulos dentales.
  • 3) Tratamiento periodontal: La eliminación de cálculo supra/subgingival o el raspado radicular pueden exponer los túbulos dentinales al remover el cemento protector.
  • 4) Dieta ácida: La exposición a ácidos (dieta, medicamentos, reflujo) produce erosión dental. Este proceso debilita el esmalte cervical, exponiendo la dentina y facilitando la apertura de los túbulos dentinarios.
  • 5) Contacto oclusal: Fuerzas excesivas o contactos prematuros pueden causar abfracción, una fractura de los cristales de esmalte en la región cervical que contribuye a la exposición de la dentina.
  • 6) Causas fisiológicas: El aumento de la exposición radicular es un proceso natural asociado al envejecimiento.
  • 7) Técnicas de blanqueamiento: El uso de peróxidos puede generar sensibilidad dental como efecto secundario. Se recomienda evitar concentraciones superiores al 10% de peróxido de carbamida y aplicar un criterio profesional ético.

Tipos de hipersensibilidad de la dentina

La dentina es un tejido sumamente sensible. Aunque se debate el mecanismo exacto de transmisión del impulso nervioso, existe una relación funcional estrecha entre la dentina y la pulpa. En el tejido pulpar, las fibras nerviosas conforman el plexo de Raschkow. Distinguimos dos tipos de sensibilidad según las fibras que la conducen:

  • Fibras mielínicas A: Responsables del dolor agudo, punzante y localizado.
  • Fibras amielínicas C: Responsables del dolor difuso, como el producido por la caries.

Planteamiento de las estrategias de prevención

La prevención de la hipersensibilidad dentinaria requiere considerar los factores etiológicos. Es fundamental educar al paciente sobre las causas y los efectos del desgaste dental.

Estrategias recomendadas

  • 1. Cepillado de dientes: Se debe instruir al paciente sobre técnicas correctas, evitando el uso de fuerza excesiva, cepillos duros y pastas altamente abrasivas. Es recomendable no cepillarse inmediatamente después de consumir alimentos ácidos.
  • 2. Dieta ácida: Es vital reducir la frecuencia de ingesta de ácidos. Se sugiere consumir bebidas neutras (agua o leche) tras la ingesta de ácidos y evitar el consumo de estos antes de dormir.
  • 3. Comunicación con el paciente: El éxito de las pautas preventivas depende de las habilidades comunicativas del higienista, lo cual mejora el cumplimiento del paciente y reduce su ansiedad.

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